Primera Parte: Los Efectos
Comprender hacia dónde vamos nos ayuda en la eficiencia de nuestras inversiones, inclinándonos hacia emprendimientos que sean más eficaces para la sociedad y nuestros patrimonios. Los invito a compartir algunas de mis observaciones, que aquí serán muy breves, para ayudarnos a proyectar hacia el futuro.
Empecemos observando las tendencias
de los indicadores demográficos de fertilidad y sus proyecciones hacia el
futuro. Estos nos ayudarán a entender su indispensabilidad para evaluar el
impacto en los sistemas sociales, económicos y geopolíticos.
El mundo[2],
salvo los países del centro de África e India, ya no repone su población.
Esta observación se ve reflejada en
la tasa negativa de natalidad. Este cambio afecta a todo el planeta y no
responde a cuestiones de circunstancias sociales actuales que puedan revertirse
en el mediano plazo.
Tres temas propongo a abordar: el
primero cuál debe ser la relación entre población mundial y recursos & logística[3];
el segundo el estudio de las causas que nos han llevado a esta caída de la
natalidad; y la tercera a sus efectos, que ya los estamos notando.
La primera señal se evidenció en
las sociedades más desarrolladas y hoy nos alcanza a las más empobrecidas: hay pocos
niños. La demora en la constitución de parejas estables (con no más de 2 hijos)
influye negativamente reemplazo poblacional.
Las estimaciones nos muestran que
a partir del 2050 la población entre 0 y 40 años no variará, achicando la base
de la pirámide en forma significativa.
Las empresas deberán competir en busca de
talentos con oferta laborales cada vez más competitivas y teniendo mayores
dificultades para cubrir puestos con personas jóvenes.
En el otro extremo etario, los
Sistemas Jubilatorios Estatales de Reparto no podrán responder a las expectativas
de quienes deban retirarse, la base de aportantes necesarios no se alcanzará, siendo
muy probable que deba demorarse la edad de retiro a los 70 o 75 años.
Cuando nuestros hijos alcancen
nuestra edad, podemos especular que muchas parejas que se encuentren en la
franja etaria de 70 a 90 años se encontrarán en situación de soledad, a raíz de
la ausencia de hijos o nietos. Recordemos el importante rol de los hijos en la
contención económica, afectiva y de cuidados que se mantiene en nuestra
generación.
Desde el punto de vista
empresario nos estamos enfrentando a cambios que nos obligan a repensar qué
productos debemos ofertar. Este cambio es cultural, haciendo suponer que no se
revertirá con facilidad en el mediano plazo. Está cambiando la conformación de
la población.
Pensemos en que nuestro foco
productivo migrará hacia las necesidades de personas de 30 a 50 años, ya por
debajo de estas edades habrá un menor consumo. Yendo a la etapa de retiro, se
requerirán de personas preparadas para brindar atención especializada, tanto de
compañía como médica, y programas para reducir el impacto de la soledad.
Les propongo imaginar todas las
áreas que se verán afectadas. Nadie quedará exceptuado. Pero, la peor parte la
llevarán las organizaciones políticas y de representación social que enfrentarán
insatisfacciones de la población a causa de los cambios que se deberán
implementar para sostener las economías, además de otras cuestiones que no
trataremos aquí.
La humanidad enfrenta un cambio
de época y sistemas, como ha sucedido en otros tiempos. Nuestra capacidad humana
del entendimiento, la reflexión espiritual, la adaptación y el desarrollo permitirán
que resolvamos muchos de los problemas que se presenten. La tecnología tendrá
un rol central complementando los espacios productivos y de servicios, tales
como la automatización de las plantas industriales, de la producción agraria y de
los sistemas de logística, pero aquellas que tienen que ver con la persona
misma, necesitarán del aporte y esfuerzo de nuestro lado más humano.
Por ello, se requerirá, hoy más
que nunca, de una nueva comprensión de los negocios para nuestra humanidad que
enfrenta novedosos desafíos.
¿Hacia dónde queremos ir?
[1]
The Lancet: El drástico declive en las tasas de
fertilidad globales transformará los patrones de población mundiales para el
año 2100:
• Hasta el año 2050, más de tres cuartas partes de los países (155 de
204) no tendrá tasas de fertilidad lo suficientemente altas como para mantener
su población con el tiempo; esto aumentará a un 97% de los países (198 de 204)
para el 2100.
• También se prevén pronunciados cambios en los patrones de nacimientos
vivos, con la proporción de nacidos vivos del mundo alcanzando casi el doble en
las regiones de rentas bajas desde el 18% de 2021 hasta el 35% en 2100; el
África subsahariana representará uno de cada dos niños nacidos en el planeta para
el 2100.
• En los entornos de rentas bajas con tasas de fertilidad más altas, un
mejor acceso a los anticonceptivos y la educación femenina ayudará a reducir
las tasas de natalidad, mientras que en los lugares de baja fertilidad y rentas
altas serán cruciales las políticas que apoyen a los padres y la inmigración
abierta para mantener la población y el crecimiento económico.
• Los autores advierten que los gobiernos nacionales deben hacer planes
para enfrentar las amenazas a las economías, la seguridad alimentaria, la
salud, el medioambiente y la seguridad geopolítica que estos cambios demográficos
supondrán y que transformarán la manera en que vivimos.
[3] “An Essay on the Principle of Population”, Tomas Robert
Malthus
[5] https://www.argentina.gob.ar/salud/deis/reporte-interactivo,
En 2022 se declaran 495.295 nacidos vivos y un total de fallecidos de 397.115. La
Tasa de reemplazo poblacional es de 2.1 nacidos por mujer, considerando que
todas las mujeres tuvieran hijos en su edad fértil. Sobre una población
estimada en 47 millones.




