Pablo A. Bevilacqua
Junio 2024
El cambio en el planeta
durante los últimos 30 años[1]
ha sido tan significativo que hoy nos encontramos tratando de comprender sus
consecuencias. Los jóvenes de hoy, a diferencia de los de ayer, se centran en preferencias
y propósitos propios renunciando a los propuestos por sus padres, pretendiendo
construir relaciones con otro estilo y forma a las planteadas por sus culturas.
Estamos ante un cambio cultural que atraviesa el planeta.
En la conferencia organizada
por LIDE Argentina “El Futuro del Futuro del Talento”, realizada en Buenos
Aires el 30 de mayo del 2024, se compartieron experiencias de las empresas de
cómo buscan acercar a las personas para alcanzar sus preferencias de elección a
trabajar con ellos y no con otros. El escenario local y global descripto por
las exposiciones de Carlos Torrendell[2]
y Roberto Martinez Fernández[3]
nos muestra que debemos repensar cómo adaptar las organizaciones.
“Jaimito:
¿Quieres escuchar un chiste al revés?
David: OK. Dale.
Jaimito: Bien. Empezá a reír...
Parece un chiste tonto, pero veremos
más adelante la lección valiosa que contiene.
Uno de los objetivos más buscados y a
la vez elusivos es la alegría. Todos la quieren tener, pero no todos saben
encontrarla con facilidad.
¿Por qué cuesta tanto encontrarla?
Quizás porque se está buscando en el
lugar equivocado...” [4]
El Rabino Eliezer Shemtov nos
invita a hurgar más allá de lo evidente, de lo puramente racional, y considerar
replantearnos en dónde estamos buscando las soluciones
No hay duda de que una
organización requiere de eficiencia y eficacia en sus propuestas, acciones,
propósitos y logros. Así, lo recordaban Leandro Lanfranco[5]
(Toyota) y Gabriela Tenreiro[6]
(Finning CAT), en la conferencia de LIDE Argentina, a partir de los programas
de promoción y sostenibilidad del empleo que llevan adelante con significativos
resultados positivos.
La Eficacia y Eficiencia son
“medios para” alcanzar el propósito que nos nuclea en cada organización.
Frecuentemente solemos presentar estos medios como metas a alcanzar,
alejándolas de un formato dinámico en el tiempo y el espacio para
transformarlas en algo no adaptable, estático; y entonces comenzamos a crear
índices para saber dónde nos encontramos.
En definitiva, no dejan de
ser características de la coordinación efectiva de acciones individuales y
colectivas que las personas realizamos para llevar adelante nuestros
emprendimientos y hacer reales los propósitos de la organización.
La complejidad de este
cambio se evidencia en la encuesta que realizó en US Bank[7]
a 2000 funcionarios financieros de empresas americanas, para indagar sobre
distintos aspectos, en especial: dónde están, qué esperan y qué les falta.
|
50% |
Luchando por la necesidad de reducir
costos con la necesidad de invertir en crecimiento |
|
51% |
Están priorizando la inversión en
IA para impulsar la gestión de riesgos y el crecimiento empresarial |
|
43% |
Planean usar Sistemas de
Planificación de Recursos Empresariales (ERP Systems) para mover el dinero |
|
34% |
Está explorando tecnologías
emergentes |
Considero que las siguientes
respuestas resultan ser las más significativas para ahondar en el tema:
|
45% |
Dice que está luchando por equilibrar las necesidades de corto y
largo plazo de la empresa |
|
41% |
Afirma que la escasez de talento es el riesgo número
uno al enfrentar su negocio |
Esta misma preocupación de
los funcionarios Financieros Americanos se evidenció en la conferencia de LIDE
en Buenos Aires. Es un problema global que afecta a todos los sectores.
Pero, si el “Talento” es lo
que buscamos, debemos buscar a las personas que lo poseen para lo cual es
necesario considerar a la persona en su integridad de ser. Gabriel Aramouni[8]
reiteradamente nos recuerda, tal como lo planteo en la Conferencia de LIDE, no
dejar de lado “la dimensión espiritual de la persona”, reconociendo a la
persona como un ser que no solo es físico.
La visión desde lo transcendente
también es abordada por el filósofo Horacio Bolaños, que desde su vasta
experiencia en la adaptación generacional de las organizaciones, propone que éstas
pueden, a partir de plantearse los objetivos y propósitos, seleccionar e
implementar las acciones más efectivas en la adaptación y el desarrollo de la
organización: “Casi sin saberlo, el científico y
profesor del MIT [Thomas Kuhn] inaugura la posibilidad de imaginar el futuro
como una construcción más que como una consecuencia predeterminada o
condicionada. De este modo, la pregunta sobre el devenir de nuestra actividad
no es dónde va a estar en cinco o diez años, sino dónde queremos que esté. De
allí que el posicionamiento organizacional futuro pasa a ser una decisión tan
conservadora o audaz como sean las mentes que la piensen”[9]
Entonces, ¿Dónde estamos
buscando las soluciones?
Todos los programas de
mejora del ambiente organizacional buscan que las personas puedan ser felices
en su lugar de trabajo. Pero ¿es la felicidad lo que nos debe preocupar y
ocupar?, entonces ¿Por qué el Rabino Eliezer Shemtov nos habla de alegría?
Alegría y Felicidad no son
sinónimos. Con felicidad nos referimos a un estado de grata satisfacción
espiritual y física[10]:
podemos decir “la meta”; y con alegría al sentimiento grato y vivo que
suele manifestarse con signos exteriores[11]:
podemos decir “el vínculo”[12].
A lo largo de la historia
filósofos como Aristóteles[13],
Baruch Spinoza[14], Friedrich
Nietzsche[15], Jürgen
Habermas[16], aún
considerando sus entornos tan disímiles, encontraron en la “alegría”,
afectación del alma, su necesaria presencia para las relaciones y el desarrollo
humano. Jürgen Habermas como filósofo social nos dice que la alegría es
esencial para la interacción social y la construcción de identidades colectivas
y Barcuh Spinoza hace referencia a la alegría como consecuencia de la libertad.
El talento se desarrollará
en un clima de libertad, alegría y creatividad. Enrique Shaw[17],
ya en la década de los 50s, puso la mirada en reconocer a la persona humana
como un ser físico y espiritual, un vínculo virtuoso, que le permitió dinamizar
las relaciones y el ambiente laboral, que resultaron en el crecimiento de la
empresa y le facilitaron sortear tiempos de turbulencia. Esto no lo hizo solamente
contratando a los “talentos” adecuados sino también buscando dinamizar un
modelo que foment la dignidad humana[18],
impulsando el diálogo fraterno en la organización para cumplir con el propósito[19]
empresario.
Su experiencia de vida lo
ayudó a compartir su visión con sus pares para fomentar empresas que reconozcan
que todos habitamos en la misma “casa común”[20],
y que desde ese lugar que nos toca vivir cumplamos con nuestra responsabilidad en
el desarrollo, por ello propone “Obrar con amor, procurando ser
agradable, actuando con mansedumbre, calma, dulzura, cordialidad, alegría,
procurando reflejar el amor que Dios tiene a todos los hombres. Que todos
asocien nuestro nombre con un buen recuerdo.”[21]. Esa visión espiritual de las personas, en lo íntimo y lo social,
dejó las bases para que hoy nos propongamos un modelo renovado donde la
persona, no importando su estado y situación[22],
sea el centro de los proyectos empresarios, no en el sentido único de
satisfacer necesidades, sino en permitir que puedan encontrar en la empresa,
donde trascurre gran parte de sus vidas, un medio para que puedan desarrollar
una vida plena.
No hay empresa sin miembros
que acepten viajar juntos. Los startups montan sus modelos de negocios
proponiendo dinamizar la interacción entre sus miembros y hacer el ambiente
ameno en busca de captar un sentido de pertenencia y comodidad, todo para
potenciar la creatividad y el talento. Allí, la alegría es el disparador de la de
la contención individual y colectiva.
Los humanos no somos
eficientes y eficaces en todo momento, dependemos de nuestros estados de ánimo,
y ellos no son gobernables por la empresa, sólo por la misma persona. Por ello,
es importante estimular a los miembros de la organización a conectarse con sus
familias y comunidades. La alegría se transmite, es el estado del ánimo[23],
corporal y espiritual, que no se guarda, se comparte. La importancia de la
calidad de los vínculos que se construyen ayuda a expandir el desenvolvimiento
de los miembros de la organización, a confiar en su capacidad creativa
impulsada por la confianza en el entorno. La alegría nutre los vínculos
permitiendo que se acreciente y facilite la integración de una Red Neuronal de
Talento, tan buscada y preciada hoy.
No es casual que dos
personas con profunda vida espiritual como el Rabino Eliezer Shemtov y el
Empresario Enrique Shaw nos inviten a preguntarnos: ¿Dónde estamos buscando las
soluciones?
Sonrisa: ¡Hace tanta falta en el mundo
de hoy! [24]
[1] https://www.worldvaluessurvey.org/WVSContents.jsp?CMSID=Findings (Dr. Roland Inglehard,
University of Michigan)
[2] Secretario de Educación de la Nación, República
Argentina
[3] Director iniciativa EFR, España
[4] Rabino Eliezer Shemtov,
https://www.jabad.org.uy/templates/articlecco_cdo/aid/1440016/jewish/La-Alegra.htm
[5] HR & Legal Director, Toyota Argentina.
[6] HR Country Manager Arg. & Uy, Finning CAT
[7] Informe de perspectivas del director financiero |
Noticias Financieras Corporativas | Banco de EE. UU. (usbank.com) -
https://www.usbank.com/corporate-and-commercial-banking/cfo-insights.html
[8] Presidente de LIDE Talento, Argentina.
[9] “El valor de los valores”, Horacio Bolaños, 2021.
Capitulo Reflexión sobre la transcendencia Organizacional, pág. 146 – 147.
[10] Definiciones del diccionario de la Real Academia
Española.
[11] Definiciones del diccionario de la Real Academia
Española.
[12] “Comportamiento, propósito y teleología”, Arturo
Rosenblueth , Norbert Wiener y Julian Bigelow en :Filosofía de la Ciencia, 10
(1943)
[13] Aristóteles, 384 – 322 AC. En su ética, resalta la
importancia de la amistad como una fuente de alegría y bienestar, y cómo las
relaciones humanas son fundamentales para alcanzar la felicidad
[14] Rauch Spinoza, 1632 – 1677. Considera que la alegría
es una emoción positiva que surge del encuentro con lo que percibimos como
bueno y beneficioso para nuestra existencia.
[15] Friedrich Nietzsche, 1844 – 1900. Destaca la
importancia de la alegría como una fuerza vital que impulsa el desarrollo
humano y la creatividad.
[16] Jürgen
Habermas, 1929 -. Propone que la alegría es esencial para la interacción social
y la construcción de identidades colectivas.
[17] Enrique Shaw, 1921 – 1962. Empresario argentino y
destacado e impulsor de entidades para el desarrollo social y empresarial.
Actualmente, Siervo de Dios, estando activa la causa para la postulación de
reconocimiento de Santidad.
[18] Documento Dignitas Infinitas – Papa Francisco.
https://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_ddf_doc_20240402_dignitas-infinita_sp.html
[19] “Comportamiento, propósito y teleología”, Arturo
Rosenblueth , Norbert Wiener y Julian Bigelow
[20] “Carta Encíclica Laudato si”, Papa Francisco, 24 de mayo de 2015.
[21] “Cuadernos de Notas”, Enrique Shaw
[22] “Declaración Dignitas infinita sobre la dignidad humana”, Documento Doctrina, Papa Francisco, 2024. https://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_ddf_doc_20240402_dignitas-infinita_sp.html
[23] “Los estados emocionales tiñen la manera en cómo
percibimos las cosas que nos pasan, determinan cómo las gestionamos, cómo nos
comportamos en general ante el entorno, y cómo nos vemos personalmente ante el
mismo. La mayoría de las veces, determinan nuestra actitud”
[24] Apuntes de Enrique Shaw
(1960)
1 comentario:
Muy interesante el articulo. Comparto la idea que primero la alegria, luego viene el resto por añadidura.
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