miércoles, 7 de octubre de 2026

Ella quiere reír

 


Atrapado en mi lectura, sentado, busco una nueva historia que llene mi viaje en el colectivo.

Ella viaja parada en un recorrido no muy largo que se repite casi todos los días, a las 16 hs. Pasa un rato y su rostro es ese rostro de colectivo, de vidas que no se tocan, en medio de la soledad pública. Aburrida. La veo; podría sentir mi mirada. Evado sus ojos negros.

Su mirada busca y vuelve a buscar, tal vez una sonrisa, sin encontrarla. Rodeada de personas en sus mundos, en sus celulares, en sus libros.

Levanto la vista de mi lectura cada tanto y sigo esperando que llegue esa historia, allí está: la imagino en una breve aventura, real y ficticia.

¿Qué puede desear alguien en un viaje sin deseos? Debe ser un juego, sí: una aventura con el premio de un beso. Tendrá una regla estricta: ella quiere reír; por prudencia excluye a todos los pasajeros del viaje; será alguien de otro lugar, de otro momento.

Pinto su rostro con rubor. Siento su timidez, despinto y escondo todos los gestos de su rostro. No es lugar para ser descubierta.

Le dibujo una sonrisa tenue y ella enciende el brillo de sus labios. Los veo de reojo, ella desea reír. No quiere chistes vanos o casuales: ese alguien deberá encontrar en ella aquello que la divierte… Después decidirá si obsequiará su premio: un beso.

Si por el ingenio de ese alguien ella comienza a reír, ofrecerá ese beso. Otra sonrisa, que yo no dibujo, se escapa: no será un beso simple, regalará pasión. Lo sueña y se sonroja. Duda: ¿cómo sabrá que ese beso deseado y dado fue apasionado? Y teme: sus labios se opacan.

El viaje con su rostro de colectivo continúa: parada, rodeada de gente, sin que sus vidas se toquen.

Vuelvo a mi lectura con una historia que ella no conoce.


#Paulus - Pablo A. Bevilacqua
Octubre 2026

nobloyan@gmail.com

Colectivo = Bus (transporte público de pasajeros en Buenos Aires)

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